La venta se calcula, el despachador cuenta sin ver el esperado, la entrega se registra atada a las cifras y Central revisa con todo a la vista. En ningún paso se teclea el resultado.
Un turno puede cerrarse con diferencia. Lo que no puede es cerrarse sin decir en qué isla, por qué y quién lo autorizó.
El esperado sale de la venta menos lo no-efectivo y los retiros. El contado es lo único que se captura.
Sobrante y faltante no se compensan entre islas. Fuera de tolerancia, el sistema nombra las islas y pide el motivo antes de enviar.
Si una cifra cambia después de la firma, se ve. Si Central devuelve, el motivo queda escrito y la devolución, contada.
Siete piezas que trabajan juntas: el ciclo del turno, «Islas del turno», el cierre ciego, la entrega del despachador, los retiros foliados, la bandeja central y las tres modalidades.
Cada paso tiene un responsable y una acción explícita. No hay un estado intermedio donde el dinero se pierda de vista.
La pantalla del turno es una tabla. Cada renglón es una isla con su despachador; el servidor calcula todas las cifras y el navegador no suma nada.
El despachador cuenta sin ver el esperado; el sistema no le contesta nada hasta que capture.
Lo que otros sistemas llaman Corte Z. Se registra en la isla, atada a las cifras. Nadie valida la suya. Una vez registrada, congela las correcciones.
Ningún billete sale de la isla sin folio. El retiro entra al cuadre de esa isla y su papel se imprime en la tableta.
Ingresos no persigue papeles: abre la bandeja, ve toda la red y aprueba o devuelve con motivo.
Se distinguen por dos preguntas: ¿de dónde sale la venta? y ¿quién captura en la isla?
| Sin tableta | Con tableta | Automática | |
|---|---|---|---|
| De dónde sale la venta | de las lecturas que captura el gerente | de las lecturas que captura el despachador en la isla | del feed de tu control volumétrico, con los proveedores que ya leemos |
| Quién cuenta | el gerente, por isla | el despachador, a ciegas, y firma | el despachador, a ciegas; el turno lo abre y lo corta el volumétrico |
| Qué ganas | el faltante con nombre, la bandeja y los retiros foliados, sin comprar equipo | el cierre ciego, la firma en la isla, la propina, el papel del retiro | la venta sin teclear, el cierre que se sella solo cuando cuadra y el cruce de las dos lecturas |
| Qué no tiene | conteo a ciegas, propina por venta | el cruce de dos lecturas: con tableta sola hay una lectura, la tecleada | contar el efectivo por ti, cerrar con diferencia sin motivo, inventar venta sin feed |
Ya trabajamos con el control volumétrico de algunos proveedores y seguimos integrando más. Pregúntanos por el tuyo antes de contar con la automática.
De las lecturas o del feed. No hay una casilla donde alguien escriba cuánto se vendió.
Al enviar, el cuadre se sella. Si alguien toca una cifra después, el sistema lo enseña: cuadró, o lo cuadraron.
El despachador entrega; otra persona valida. Central confirma o devuelve, y cada devolución queda contada.
Se cae la red después de imprimir el ticket y el turno ya cerró: la venta no se pierde ni entra por la puerta de atrás. El gerente decide, con nombre.
En una demo guiada de 30 minutos, con datos de demostración: cómo se ve un faltante con nombre, cómo firma el despachador y qué ve Central. Sin instalar nada.