Portal Gasolinero es la capa de auditoría del corte de turno de tu gasolinera. No sustituye tu sistema: lo vigila. Tu volumétrico sigue siendo tu volumétrico y tu sistema sigue siendo tu sistema. Lo que cambia es que el faltante deja de ser un cero: llega con nombre, motivo y quién lo autorizó.
Por estación. Nunca por manguera, nunca por usuario.
Despachador, venta, lo no-efectivo, retiros, esperado, contado y diferencia con signo. El sistema calcula; nadie teclea el resultado.
Si después cambia un número, la firma deja de valer. Y nadie valida su propia entrega.
Qué turno está sin contar, qué entrega falta, qué se devolvió y cuántas veces.
Las tres se enseñan en una demo guiada, con datos de demostración y sin instalar nada.
Casi todos los sistemas de gasolinera cierran el turno cuando el número da cero: si hay diferencia, no dejan cerrar, o dejan editar el efectivo hasta que cuadre. Haz la prueba: abre el manual de tu sistema y busca la palabra «faltante». Portal Gasolinero hace lo contrario. El faltante es el dato que se audita, así que no se borra: se guarda con la persona, el motivo y quién lo autorizó, y el turno puede cerrarse con diferencia. Lo que se descuenta «de la raya» hoy sin constancia, mañana tiene un renglón con fecha y firma.
Cuando el efectivo se ajusta hasta cuadrar, la diferencia se reparte entre todos o entre nadie.
Un ejemplo: −$300 en un dispensario y +$250 en otro suman −$50 y el turno «casi cuadra». Aquí sobrante y faltante van por isla, cada uno con su signo y su propia tolerancia, y no se compensan: el total del turno no esconde el de ninguna isla.
Con la bandeja central lo ves al abrirla; y cuando la caja de un despachador rebasa tu umbral, la tableta le pide el retiro y en el cuadre queda a quién se le avisó, cuándo y cuánto tardó. Y ningún billete sale de la isla sin folio.
De las lecturas de tus totalizadores (las captura el gerente en el portal o el despachador en la isla) o, donde tu control volumétrico tenga lector, del propio despacho. El precio, los litros y el importe salen de ahí.
Con la tableta, el despachador cuenta sin ver el esperado (cierre ciego), captura lo entregado y registra su entrega en la isla; queda amarrada a las cifras. Sin tableta, el gerente captura el contado por isla y la entrega se registra desde el portal.
El gerente pasa el checklist y envía; Ingresos aprueba o devuelve con motivo. Si algo cambió después de una firma, se ve.
| Sin tableta | Con tableta | Automática | |
|---|---|---|---|
| De dónde sale la venta | de las lecturas que captura el gerente | de las lecturas que captura el despachador en la isla | del feed de tu control volumétrico, con los proveedores que ya leemos |
| Quién cuenta | el gerente, por isla | el despachador, a ciegas, y firma | el despachador, a ciegas; el turno lo abre y lo corta el volumétrico |
| Qué ganas | el faltante con nombre, la bandeja y los retiros foliados, sin comprar equipo | el cierre ciego, la firma en la isla, la propina, el papel del retiro | la venta sin teclear, el cierre que se sella solo cuando cuadra y el cruce de las dos lecturas |
Ya trabajamos con el control volumétrico de algunos proveedores y seguimos integrando más. Pregúntanos por el tuyo antes de contar con la automática.
El faltante llega con nombre, motivo y quién lo autorizó, y la bandeja te dice qué turno está sin contar, qué entrega falta y qué se devolvió, estación por estación.
Lo que no cuadra te lo dice el checklist antes de enviar, no Central después. Lo que la tableta no pudo subir cae en tu buzón, no al aire.
Te damos el corte que hoy no recibes: el que trae el faltante en vez del cero, con la firma atada a las cifras y una bitácora de cada cambio. Entras con tu propio usuario, de lectura, sobre todas las estaciones del grupo.
Vales de combustible con series, remesas y canje en la isla o en el portal · periféricos con inventario por isla · retiros foliados con papel impreso · entregas de valor con folio · gastos y presupuestos · directorios de estaciones, personal y catálogos · precios propios y del mercado · usuarios por rol con doble factor · bitácora de todo.
ni lo sustituimos. El tuyo sigue siendo el certificado.
Lo auditado es el corte y el sistema que lo produce. El gerente cierra con más respaldo, no con más sospecha.
Por estación, y con la lista escrita.
Tu sistema sigue mandando. Tú nos entregas tus cortes como existan (papel fotografiado, Excel, el reporte de tu sistema) y tu rol de turnos; tu gerente los captura en el portal —tus catálogos los dejamos cargados nosotros en 24 horas— y el cuadre por isla te dice la diferencia por turno y por persona.
A los 15 días, si quieres, una tableta en una estación, un turno; te decimos qué parte del informe se capturó en la isla y qué parte viene de tu papel. Al día 30, un informe con tus números. Garantizamos medir, no encontrar. Precio por escrito en la primera llamada.
En una demo guiada de 30 minutos te enseñamos un turno completo con datos de demostración: cómo se ve un faltante con nombre, cómo firma el despachador y qué ve Central. Sin instalar nada.